10 Formas de estimular el lenguaje del bebé

Los padres son los principales y mejores estimuladores del lenguaje del bebé. Son también los grandes responsables del aprendizaje del bebé por su equilibrio afectivo y su adaptación social.

El primer lenguaje del bebé es la expresión, a través de los balbuceos, sonrisas, llantos y otros sonidos, de los sentimientos y necesidades. Así se comunican al principio. Luego, poco a poco, los bebés van adquiriendo un lenguaje más fluido, llegando al dominio de la comunicación verbal.

Para que el bebé sienta la necesidad de comunicarse con las personas que le rodean, se puede poner en práctica, a modo de juego, y desde la más temprana edad, los siguientes ejercicios:

1) Háblale al bebé manteniendo contacto visual, mirándole a los ojos (colócate al mismo nivel que él, algo que adquiere una importancia vital más adelante), en un tono suave, vocalizando (de este modo aprenderá a discernir los distintos sonidos del idioma) y variando la entonación.

2) Mira cuentos o revistas con él, mientras “lees” o le nombras los objetos cotidianos, juguetes, comida, animales, colores… Nunca es pronto para leer con el bebé, ya que se trata de una experiencia enriquecedora para ambos, sobre todo con libros ilustrados que estimulen sus sentidos, que reconozcan figuras, colores, animales… y al mismo tiempo aprendan poco a poco a nombrarlos. Es una manera de fomentar la “lectura” temprana, en lo que se conoce como antes de los dos años como “lectura emergente”: es una primera toma de contacto con el texto impreso, comenzando por diferenciar dibujos y objetos de las grafías, conocer que ambos se relacionan entre sí…

3) Utilizar palabras cortas para dirigirse al niño. De 1 ó 2 sílabas, como ‘ven’, ‘toma’… casi siempre las mismas, de una manera clara y exagerando la entonación e ir aumentando el número de palabras para aumentar su vocabulario.

4) Usar frases sencillas y cortar para facilitar su entendimiento. La utilización de las frases debe seguirse de una demostración para que al bebé le sea más fácil identificar su contenido. Por tanto, es preciso que sean cortas, sencillas, y asociadas a las acciones como por ejemplo, ‘mamá baña al bebé’, ‘bebé toma leche’, etc.

5) Canciones, cuentos y adivinanzas. A partir de los 2 o 3 años, los niños ya podrán aprender versos, canciones, y cuentos muy cortitos. Las adivinanzas, los trabalenguas y las canciones de cuna y de corro, pueden ayudarles a potenciar el lenguaje y la memoria.

6) Estimular la expresión espontánea del lenguaje. Hablarle el mayor tiempo posible aprovechando cualquier circunstancia cotidiana como: visitas al parque, al zoo, al supermercado, a la piscina…

7) Preguntas con distintas respuestas. Utilizar preguntas que no sólo generen respuestas afirmativas o negativas (sí o no), sino que favorezcan la elección y denominación de las cosas.

8) Respeta sus tiempos y dale la oportunidad de hablar. Es muy importante que intentes conversar con él respetando su ritmo, su esfuerzo, y que sigas animándole con premios y elogios. Si el niño se equivoca, evita criticarle.

9) Anímale a pedir verbalmente lo que desee. Para estimular el lenguaje de tu bebé, evita dar por sentado que entiendes la actitud gestual de tu hijo. Así, tu bebé se esforzará para decirte las cosas que necesita comunicar.

10) Realiza actividades dirigidas a mejorar su psicomotricidad. Equilibrio, orientación en el espacio y, en general, destreza y precisión en los movimientos: jugar con la arena, montar en bicicleta, pintar, dibujar, jugar con plastilinas, etc. Así, le estarás ayudando a expresarse, y a comunicarse socialmente.

Fuente: guiainfantil.com, bebesymas.com

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